El buzoneo selectivo permite dirigir la publicidad a un público más concreto, eligiendo previamente las zonas o tipos de viviendas donde se realizará el reparto.
Se puede segmentar por barrios, nivel socioeconómico, tipo de edificio o perfil del cliente objetivo. Esto hace que la campaña sea más eficiente, ya que la publicidad llega a personas con mayor probabilidad de estar interesadas en el servicio o producto.